¿Qué es una efemérides?

Una efemérides, también conocidas como emeferis o efeméride, es una tabla utilizada por los astrónomos para saber la posición de los cuerpos celestes en el cielo terrestre en un momento preciso. El término hace referencia usualmente a tablas impresas con dicha información, aunque también se desarrollaron computadoras mecánicas que podían hacer este cálculo. La posición de los astros se calcula por medio de un sistema de coordenadas esféricas que tienen en cuenta la declinación y la ascensión recta. Esto permite estudiar y predecir fenómenos como los eclipses, las fases lunares, la retrogradación de los planetas, el tiempo sidéreo, los ingresos planetarios, las alineaciones, las posiciones medias y la ubicación de los cuerpos celes menores. El término efemérides proviene del griego ephémeros (ἐφήμερος), que se puede traducir como “diario.

El primer registro de una efemérides data del siglo I a. C. en la cultura babilónica, que contaba con un gran conocimiento sobre astronomía. En el siglo II d. C., se desarrollaron las Tablas Prácticas de Ptolomeo y el Almagesto en la cultura griego. Cinco siglos después, el astrónomo y matemático musulmán Ibrahim al-Fazari creó el zïj, que permitió calcular la posición del Sol, la Luna, varias estrellas y los planetas conocidos hasta entonces. Este zïj fue perfeccionado por Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi en el siglo IX. A partir de las efemérides del mundo islámico, el italiano Gerardo de Cremona desarrolló las Tablas de Toledo, que regirían la astronomía europea del siglo XII hasta la llegada de las Tablas de Alfonsine en el siglo XIII. En esa misma fecha se crearía la Zïj-i Ilkhänï en Persia, compiladas en el observatorio Maragheh; y las efemérides mayas al otro lado del mundo, que fueron compiladas en que hoy se conoce como Códice de Dresde.

Más tarde, en 1408, se desarrolla una efemérides en China, cuya copia se pueden encontrar en la Biblioteca Pepysian en Cambridge, Reino Unido. Así, poco después, en 1474, Regiomontano, probablemente conociendo los estudios astronómicos chinos, publica las Efemérides cotidianas en Nuremberg, Alemania, que tendría una gran repercusión en el mundo europeo. Tanto es así que Cristóbal Colón consiguió predecir un eclipse lunar en Jamaica con las efemérides de Regiomontano. Gracias a la imprenta, Abraão ben Samuel Zacuto logra publicar y popularizar su Almanach Perpetuum en 1496. Hacia 1531, el astrónomo Johannes Stöffler publica estudios que complementan las efemérides de Regiomontano. Para 1551, Erasmo Reinhold publiica las Tablas Prutenic basándose en las teorías de Copérnico. A este primer estudio heliocéntrico le sigue las Ephemerides novae et auctae de Johannes Stadius, en 1554, y las Tablas de Rudolphine en 1627 de Johannes Kepler. Ya en 1975, el profesor y astrónomo estadounidense Owen Jay Gingerich calcula la posición de los cuerpos celestes con herramientas digitales, rectificando los errores de los cálculos que habían hecho otros autores antes.

En la actualidad, las efemérides corresponde a softwares que pueden calcular la posición de planetas, asteroides, satélites, cometas e incluso galaxias con gran exactitud. A diferencia de los modelos antiguos que necesitaban de un cielo despejado para realizar y comprobar las mediciones, los cálculos pueden ser realizados incluso por personas que no tienen conocimientos astronómicos en cualquier momento y en cualquier lugar gracias a los satélites y a los telescopios que actualmente hay en todo el planeta. Si bien las efemérides pueden arrojar información sobre la posición de varios objetos celestes a lo largo de los siglos, hacia el pasado y hacia el futuro, hay ocasiones en los que estos estudios no son precisos debido a fenómenos seculares. El ejemplo más claro de esto son las perturbaciones que causan los asteroides sobre los planetas, modificando su posición. Además, de todos los cuerpos, los asteroides son los que tienen las órbitas y movimientos menos conocidas.