¿Qué es el Neógeno?

El Neógeno es el segundo periodo de la Era Cenozoica dentro de las escalas temporales geológicas. Este comenzó hace 23,03 millones de años y terminó hace 2,59 millones de años atrás. Durante este periodo, las aves y los mamíferos se diversificaron y alcanzaron los puestos más altos dentro de la cadena trófica. La mayoría de las especies animales que surgieron en este periodo continúan hasta nuestros días, aunque no es el caso varios animales representativos del Neógeno, como los Dientes de Sable, las aves de terror, los Hipparion, los perros-osos y el Megalodón, entre otros. Uno de los mayores acontecimientos que tuvo lugar en este periodo fue la unión de América del Norte con América del Sur a través de la tierra emergida que hoy conocemos como Centroamérica. Esto permitió el tránsito de múltiples especies de un lugar a otros. En este periodo también aparecieron los primeros homínidos y el clima fue enfriándose para dar lugar a la glaciación del Cuaternario.

En el Neógeno se desarrollaron gran parte de los vertebrados modernos, como las ranas, las ratas, los ratones, las serpientes y las aves. A pesar del pequeño tamaño de todas estas criaturas, lograron sobrevivir y adaptarse a un medio que estaba dominado por grandes mamíferos. Esto se puede explicar, en el caso de las serpientes, porque son uno de los pocos depredadores que pueden seguir a las ratas y ratones hasta sus madrigueras. Así, el éxito de unos estaba ligado con el éxito de otros. Mientras en Norteamérica el mayor depredador era el Dientes de Sable (lo mismo ocurría en Asia con un felino similar), en América del Sur los mayores depredadores eran las aves del terror, aves carnívoras que llegaban a medir más de dos metros y que tenían una forma similar al avestruz, aunque con picos y cabezas más grandes.

Mientras los rinocerontes y los caballos fueron disminuyendo en este periodo, prosperaron otros herbívoros como los ciervos, los antílopes y los bovinos. El éxito de estos herbívoros se debió, en gran parte, a la abundancia de pastos y hierbas, producto del deterioro climático. Lo mismo pasó con los elefantes y los mamuts, que se diversificaron en gran medida durante el Neógeno, aunque luego se fueron reduciendo. Mientras los mamíferos carnívoros fueron transformándose en los actuales caninos y felinos, surgieron otros mamíferos carnívoros y omnívoros como los osos y las hienas. No obstante, uno de los grandes acontecimientos evolutivos fue la aparición de los primeros homínidos, que pasaron de los monos al género Ardipithecus y luego al Australopithecus.

¿Cómo se puede dividir el Neógeno?

El periodo Neógeno se puede dividir en las siguientes dos épocas:

Mioceno: época que comenzó hace 23,03 millones de años y terminó hace 5,33 millones de años atrás. Esta se puede dividir a su vez en las edades Aquitaniense, Burdigaliense, Langhiense, Serravalliense, Tortoniense y Messiniense. El Mioceno estuvo caracterizado por un clima moderado, la diversificación de los mastodontes y los caballos, la aparición de los primeros bosques laminarales y los primeros simios, y la distinción clara entre las familias de aves y mamíferos.

Plioceno: época que comenzó hace 5,33 millones de años y terminó hace 2,59 millones de años atrás. Esta se puede dividir a su vez en las edades Zancliense y Piacenziense. El Plioceno estuvo caracterizado por un clima frío y seco, la aparición de los austrolopitecinos, la diversificación de los moluscos y los mamíferos, y la formación del istmo de Panamá, que permitió la migración de grandes especies desde América del Sur a América del Norte y viceversa. Este evento se conoce como el Gran Intercambio Biótico Americano.