¿Qué es la fantasmagoría?

La fantasmagoría es un espectáculo en el que, a través de ilusiones ópticas o demás técnicas, se le hace creer a los espectadores que están viendo un fantasma. Esta clase de espectáculos fueron creados por el mago y físico belga Étienne-Gaspard Robert, más conocido como Robertson. Por lo general, se tiene la fantasmagoría como un tipo de teatro de terror, el cual utilizaba por lo general linternas mágicas (proyectores que funcionaban gracias a la cámara oscura) que proyectaban imágenes de demonios, esqueletos, fantasmas, etc. Estas, dado que las linternas se colocaban en soportes móviles, podían moverse de un lado a otro y generar la sensación de que estaban vivas. Sumado a esto, los espacios eran adornados con decoraciones terroríficas y se reproducían sonidos escalofriantes; e incluso, en algunos casos, se utilizaban descargas eléctricas, olores o drogas alucinógenas. Estos shows tuvieron sus inicios en la Alemania del siglo XVIII como sesiones reales de espiritismo, y pronto se extendieron por toda Europa, principalmente en Inglaterra durante el siglo XIX.

El término de fantasmagoría, cuyo significado se traduce como «el arte de conversar con los fantasmas en público», proviene de la palabra francesa phantasmagorie, procedente, a su vez, de los vocablos griegos phántasma (φάντασμα), que puede traducirse como fantasma, agorá (αγορά), que puede traducirse como reunión o asamblea, y el sufijo –ia, que unido a agorá (ἀγορεύω), puede traducirse como hablar en público. El concepto como tal fue introducido por Paul Philidor para su presentación de sombras y fantasmas, publicitado en el diario parisino Affiches, annonces et avis divers el 16 de diciembre de 1792. No obstante, la palabra fue encontrada en la carta de un “ALM” dos semanas antes, que apareció en el Magazin Encyclopédique.

Varios de los supuestos avistamientos de dioses y fantasmas en el pasado fueron obra de técnica propias de la fantasmagoría, como espejos o cámaras oscuras. El físico, arquitecto y matemático belga François d’Aguilon narró cómo varios charlatanes engañaban a la gente haciéndole creer que estaban presenciando espíritus y entidades demoniacas gracias al arte de la nigromancia. Igualmente, pueden encontrarse registros de linternas mágicas utilizadas para proyectar demonios en los dibujos de Giovanni Fontana. El mismo Atanasio Kircher, quien investigó los espejos y los fenómenos de la luz, advirtió que sus estudios y sistemas podrían ser utilizados para engañar a las personas.

El primer registro concreto de una lámpara mágica se puede encontrar en 1660, cuando Christiaan Huygens realizó varios bocetos de la Muerte quitándosela cabeza que estaban destinados para una linterna mágica. En 1672, Monsieur Grundler le realizó un espectáculo de fantasmagoría a Charles Patin, mostrándole no sólo proyecciones aterradoras sino también animales, una boda y el paraíso. Para el siglo XVIII, con la instauración del romanticismo, la fantasmagoría logró gran éxito, pues la gente estaba obsesionada con lo sobrenatural y lo extraño. Sin embargo, su éxito se vería reducido con la llegada de la cámara y el cinematógrafo.

En la actualidad, la fantasmagoría se utiliza en varios países del mundo, especialmente en Estados Unidos y el Reino Unido para eventos de Halloween. De igual forma, puede encontrarse en las casas de terror de diferentes parques temáticos del mundo, como los Disneyland de Orlando, Tokio, París o Hollywood. Por su parte, la Tate Gallery (red de galerías de Gran Bretaña) realizó un espectáculo de fantasmagoría con el título de “The Phantasmagoria”, como parte de su “Gothic Nightmares: Fuseli, Blake and the Tomantic Imagination”, recreando representaciones que habían tenido lugar en el siglo XVIII y el siglo XIX.