¿Qué son los VTC?

Los vehículos de transporte con conductor, también conocidos como vehículos de turismo con conductor o simplemente VTC, son aquellos vehículos que cuentan con un conductor profesional y que se encargan de transportar a uno o varios pasajeros desde un determinado lugar hacia su destino. Este tipo de vehículos se diferencia de los medios convencionales de transporte público porque los pasajeros pueden elegir por sí mismos los puntos de origen y de destino, mientras en el transporte público los pasajeros deben desplazarse hacia una estación en donde pueda abordar el vehículo. De igual forma, los VTC se diferencian de los servicios de vehículos alquilados y algunos expertos los diferencian incluso de los taxis. Los ejemplos más conocidos de VTC son Uber, Cabify, Grab, DidiChuxing, InDriver y Beat.

Los servicios de VTC de los carruajes y los carros de entrega del siglo XVII. Este tipo de transporte fue creado por Nicolás Sauvage hacia 1640 en París, quien comenzó a alquilar los carruajes por día y hora. Estos carruajes se establecieron en la rue Saint Martin y eran conocidos como fiacres, pues llevaban el retrato de un monje llamado Fiacre, de los Petits Peres, para que no sufrieran accidentes en la vía. Este primer emprendimiento fue imitado por el empresario Charles Villerme en 1650 y por Pierre Hugon de Givry en 1657, quien estableció un monopolio de este servicio en la ciudad y extendió el uso de los carruajes por toda París y sus suburbios desde las siete de la mañana hasta las siete de la tarde.

Por aquella época, el rey Luis XIV intentó unificar los distintos servicios de carruajes en un sistema centralizado, pero esto no prosperó y los servicios de carruajes siguieron siendo cobrados a diferentes precios según el empresario que los dirigiera. Esta libertad promovió toda clase de abusos en la vía pública y hacia los clientes, por lo cual se en 1688 se fijaron estaciones para abordar los carruajes y en 1699 se fijaron las tarifas y se prohibió alimentar a los caballos en la calle. Más tarde, con el estallido de la Revolución francesa, el servicio se volvió gratuito y Pierre Perreau obtuvo una compensación económica por ello. Después, Stanislas Baudry introdujo el concepto de ómnibus al crear una ruta entre el centro de Nantes y un spa que tenía a las afueras de la ciudad, lo cual elevó las visitas del lugar. La idea fue tan exitosa, que Baudry la llevó a París en 1828 y luego esta fue aplicada en 1829. Así nació el transporte público urbano en oposición a los carruajes privados.

Hacia 1834, el arquitecto estadounidense Joseph Hansom diseñó un carro de dos ruedas que podía ser tirado por un solo caballo, con lo cual los antiguos carruajes entraron en desuso y el modelo de Hansom se impuso como vehículo de alquiler, abaratando los costos, la rapidez del viaje y la eficiencia de las empresas dedicadas a este negocio. Este modelo pronto fue exportado al Reino y a ciudades como París, San Peterburgo y Berlí. Ya para finales del siglo XIX, comenzaron a circular automotores eléctricos en Londres y Nueva York. A esta primera automatización se le sumó rápidamente el invento del taxímetro, desarrollado por Wilhelm Friedrich Nedler, Friedrich Wilhelm Gustav Bruhn y Ferdinand Dencker.

En la actualidad, el servicio de transporte VTC no sólo cuenta con automóviles, sino también con autobuses privados, limusinas, mototaxis, carromotos, triciclos, yates, helicópteros y aviones privados. Estos servicios, especialmente el de automóviles, anteriormente se solicitaban por teléfono o por páginas web; pero hoy en día se realiza a través de aplicaciones como Uber, Grab o DiDi. En estas aplicaciones el usuario indica la ruta que quiere toma y los conductores que se encuentran cerca deciden si aceptar o no el viaje. Al momento de señalar la ruta, el usuario también obtiene automáticamente una cotización o un valor estimado de su viaje, lo cual representa una ventaja sobre los taxis. Dadas las múltiples ventajas que este tipo de aplicaciones ofrecen al usuario, en la mayoría de los países donde se han introducido se ha reducido la demanda de taxis, lo cual ha llevado a serios problemas y debates sobre la regulación de este tipo de transporte.

Además de los taxis, el transporte público y las aplicaciones como Uber, también puede considerarse como VTC el transporte compartido, en el cual varios pasajeros abordan un vehículo privado o de transporte público, como un taxi, y fijan una ruta que lleva a cada uno a su destino. El valor a pagar por el viaje luego es cancelado por una colecta entre todos los pasajeros, que se ven beneficiados por un precio bastante inferior a si hubieran hecho cada viaje por su cuenta. Este tipo de servicio es usual en los aeropuertos de gran parte del mundo, donde los taxis y otros vehículos sirven como buses entre el aeropuerto y los hoteles. En algunos casos, mientras están en la ruta, los conductores también recogen y dejan pasajeros dentro del área cubierta por la ruta. En algunos países, como en Colombia, este tipo de transporte realizado por automóviles privados es ilegal y es conocido como transporte pirata.