¿Qué es el estado del arte?

El estado del arte es el conjunto de saberes o el desarrollo que se ha conseguido en el área que se va a investigar. Su función entonces es la de reunir todas las fuentes de información que han versado sobre el tema a tratar, para así evitarle a un autor la repetición de juicios o investigaciones ya hechas o, en el peor de los casos, que se caiga en un error que ya ha sido superado por otros autores a lo largo del tiempo. Su origen se remonta a los años ochenta de los países anglosajones, donde se comenzó a usar dentro de las investigaciones con el nombre de “state of the art”, que luego fue traducido literalmente al español. Sin embargo, varios autores e instituciones desaprueban esta traducción, sugiriendo términos como estado de la cuestión, estado de la técnica, últimos avances o situación actual

¿Cómo se escribe un estado del arte?

El primer paso para realizar un estado del arte es seleccionar el tema sobre el cual se va a investigar. Una vez se ha definido claramente este, se comienza con la exploración de las diferentes fuentes que han tratado el tema, las cuales pueden ser escritas, audiovisuales o virtuales, siempre y cuando puedan referenciarse y citarse apropiadamente en la bibliografía. Una vez se haya consultado todo cuanto sea necesario sin dejar de lado las fuentes fundamentales del tema (por ejemplo, si se va a hablar de filosofía de la Antigüedad, no puede dejarse de lado a Platón o a Sócrates), se clasifican o se categorizan las fuentes como más le convenga al autor: es decir, por periodos temporales, por corrientes o movimientos, por unidad temática, por nacionalidad, etc. Por último, las fuentes son analizadas y evaluadas, poniendo en contraste las diferentes posiciones que puedan tener varios autores sobre un tema, seleccionando aquellos argumentos que mejor sirvan a la investigación. De esta forma, no sólo se sopesará la bibliografía, sino que se mostrará el punto de vista del autor sobre esta.

Algunas de las recomendaciones para escribir un estado del arte es que no se haga una lista de las fuentes o de las citas relevantes, sino que se cree un texto que las integre y las ponga en cuestión a partir de las propias palabras del investigador. Para ello, es necesario que el autor del trabajo investigativo esté bien enterado del tema a tratar, así como de las fuentes y sus autores. La aparición de cada una de las obras o textos dentro del estado del arte no puede ser gratuita, sino que debe estar relacionada con el tema de investigación. Finalmente, una recomendación para escribir un estado del arte es leer otros estados del arte.