¿Qué es la mayéutica?

La mayéutica era un método por el cual Sócrates buscaba que sus alumnos pusieran en duda sus propias ideas a partir de varias preguntas que él les hacía, y que los llevaba finalmente a nuevos conocimientos. El término mayéutica proviene bien del griego maieutiké (μαιευτικη), que puede traducirse como “técnica para asistir partos”; o bien de maieutikós (μαιευτικóς), que se puede traducir como “perito en partos”. Esto se debe a que Sócrates relacionaba al filósofo con la partera, en la medida en que el conocimiento despierta y apacigua dolores similares al parto; debe ser conducido y en algunos casos debe inducirse al aborto (descartar una idea); y, finalmente, tras un proceso doloroso por los crueles interrogantes del interlocutor, el discípulo da a luz el conocimiento (el parto). La mayéutica consiste entonces en interrogar a una persona sobre un problema concreto y luego debatir la posición que tiene inicialmente definiendo conceptos y encontrando contradicciones para que al final pueda desarrollar un concepto o una opinión nueva y argumentada.

El método fue utilizado como procedimiento filosófico en el siglo IV a. C. y usualmente se le atribuye a Sócrates, pues esto refiere Platón en su obra Teeteto; aunque las fuentes de la época señalan que el método favorito de Sócrates era en realidad la ironía socrática, con la que no debe confundirse a la mayéutica. Mientras la ironía socrática buscaba que el discípulo se diera cuenta de que las cosas que sabía estaban basadas en prejuicios; la mayéutica defendía la idea de que el conocimiento era natural y se encontraba en el interior de las personas, sólo que había que descubrirlo. Este último proceso también se conocía como dialéctica y buscaba obtener conclusiones sobre la realidad a partir de la inducción. Así, la verdad de las premisas sostiene la conclusión, aunque no la garantizan completamente. Esto tiene la ventaja, a diferencia de las inferencias deductivas, de que se obtiene un conocimiento mayor en tanto la información sobrepasa a las premisas mismas.

Así, pueden diferenciarse tres momentos del método socrático:

  • Ironía socrática: hace referencia al momento en el que el estudiante tiene una posición o responde sin haber pensado mucho en el tema. Por tanto, su conocimiento está basado en opiniones y prejuicios porque ha tenido tiempo para desarrollar un pensamiento objetivo.
  • Mayéutica: hace referencia al momento en el que el estudiante, libre de sus propios prejuicios, entra en diálogo con su maestro para ir descubriendo poco a poco un conocimiento coherente y objetivo.
  • Alétheia: concepto transcrito directamente del griego (ἀλήθεια), hace referencia al momento en el que el estudiante llega un nuevo conocimiento, en el que descubre la verdad. La palabra alétheia traduce “sin velo”, pues ahora el alumno puede ver sin prejuicios la realidad.

El único registro histórico que se tiene sobre la invención de la mayéutica por parte de Sócrates, además de Teeto, es otra obra de Platón, El banquete, por lo que no se puede afirmar con contundencia que este filósofo haya sido el creador de dicho método. En el primero de los diálogos platónicos mencionados, Sócrates le pregunta a su discípulo Teeto qué es el conocimiento, a lo que este responde con tres definiciones que no dejan satisfecho a su maestro y que son rápidamente descartadas. Así, Sócrates defiende que el saber no está en la percepción, en la opinión, ni en la explicación, como sostiene su discípulo; sino que propone que el conocimiento son todas aquellas creencias que justificadamente se pueden catalogar como verdaderas. Así, Sócrates rebate los argumentos de su alumno no desde unos conocimientos preconcebidos, sino a partir de la misma lógica del discurso del otro.

Más allá de la filosofía, la mayéutica se ha utilizado históricamente como un método para obtener conocimiento dentro de la educación. En este caso, el educador toma el rol del filósofo y pregunta al alumno sobre sus opiniones o creencias sobre ciertos problemas, guiándolo hacia el conocimiento académico por medio de interrogantes y de relaciones con otros temas ya estudiados. De tal forma que el estudiante obtiene el conocimiento a partir del diálogo con su maestro. Además de la educación, la mayéutica ha sido implementada ampliamente en el psicoanálisis. Tal y como lo señala el psicoanalista francés Jacques Lacan, el psicoanalista lleva a que el paciente encuentre la verdad sobre su propia condición en su inconsciente por medio de preguntas que lo hacen consciente de aquello que antes no sabía. Así, indaga en el pasado y en los traumas del otro para que, por sí mismo, descubra el origen de sus problemas.