¿Qué es el Porfiriato?

Con el nombre de Porfiriato o Porfirismo se conoce un episodio de la historia mexicana en donde el poder estuvo regentado por Porfirio Díaz, un militar que nació el 15 de septiembre de 1830 en Oaxaca, México, y que murió en el exilio el 2 de julio de 1915 en París, Francia. Este periodo se extendió por 31 años, desde el 28 de noviembre de 1876, cuando Porfirio se hizo presidente tras el éxito del Plan de Tuxtepec, hasta el 25 de mayo de 1911, cuando la Revolución mexicana lo obligó a abandonar el cargo y el país, saliendo exiliado hacia Francia.

Porfirio era un destacado militar que había participado en la Guerra de Reforma y la Intervención francesa, logrando que la causa republicana se extendiera a Puebla y Ciudad de México. De esta forma, con el apodo de héroe del 2 abril, se enfrentó a Benito Juárez en las elecciones de 1867 y 1871, siendo derrotado en ambas ocasiones. Tras una tercera candidatura de Benito Juárez para ser presidente, Porfirio encabezó la Revolución de La Noria, alegando que Juárez estaba violando la Constitución de 1857. El conflicto entre los hombres de Porfirio y el gobierno se extendió a lo largo de un año sin mayores resultados, hasta que Benito falleció el 18 de julio de 1872. Fue ahí cuando se decretó un alto al fuego por el luto nacional, seguido del nombramiento del presidente de la Suprema Corte, Sebastián Lerdo de Tejada, como presidente de la nación y de una amnistía a la que se acogieron los rebeldes, pues su lucha ya no tenía propósito.

No obstante, dado que las medidas de la amnistía eran desfavorables para los participantes de la revolución, pues los degradaba de sus cargos militares y les desconocía su pensión y demás beneficios de los que gozaban antes, Porfirio llevó a cabo el Plan de Tuxtepec el 10 de enero de 1876. Lo que comenzó en Villa de Ojitlán deSan Lucas Ojitlán, pronto se extendió a los municipios de Teocaltiche, San Miguel el Alto, Lagos, Jalostotitlán, Sayula, Tabasco y Teapa. Así, los generales y los hombres que apoyaban a Porfirio se tomaron la guarnición de San Juan de los Lagos, la ciudad de Ameca y la ciudad de Villahermosa, capital de San Juan Bautista. Luego de la victoria en la Batalla de Tecoac del general Manuel González, los porfiristas se hicieron con una gran cantidad de munición, artillería y demás objetos necesarios para la guerra. Sabiendo esto, Lerdo huyó primero a Michoacán y luego a los Estados Unidos, quedando la presidencia en manos de Porfirio Díaz.

A lo largo del porfiriato, con José Ives Limantour como cabeza de las políticas económicas de Díaz, se reformó la Constitución de 1857 para permitir la reelección, se construyeron hasta 19.000 kms de vías férreas, se extendió la red telegráfica, se promovió la industria nacional, se abrió la economía al mercado internacional y la inversión extranjera, se otorgaron licencias a Gran Bretaña y Estados Unidos para la explotación minera, se fomentó la agricultura, se promovió la educación, se redujo el gasto público, se reestructuraron las deudas externa e interna y se comenzó la explotación de petróleo. No obstante, este desarrollo económico trajo consigo la consolidación de una sociedad desigual, en la cual las personas que no tenían vínculos con la política o con los grandes emporios económicos vivían en condiciones precarias. Todo esto, sumado al discurso mentiroso de Díaz según el cual iba a abandonar el poder porque México ya estaba listo para la democracia, hizo que el malestar social escalara hasta el estallido de la Revolución Mexicana en 1910.