¿Qué es la tragedia?

La tragedia es un tipo de drama, o texto dramático, caracterizado por tener un lenguaje solemne y unos personajes que se ven enfrentados a unos problemas que no pueden dominar, por lo que terminan muriendo o enloqueciendo. En otras palabras, la tragedia es un texto en el que se narran acontecimientos desgraciados o un texto cuya resolución es desgraciada, triste. Por lo general, el héroe se ve atrapado en un dilema o en una situación en donde no existen, real o aparentemente, buenas decisiones, por lo que termina cometiendo un error (hamartia) que termina condenándolo a un destino fatal (fatum, sino o hado).

¿Cuál es la historia de la tragedia?

La tragedia se originó en la Antigua Grecia y normalmente se le atribuye a Tespis la escritura de la primera composición trágica; aunque en la actualidad sólo se tienen unos cuantos fragmentos de su obra. Luego de él, los autores trágicos más destacados fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides, en orden cronológico. Según anota Aristóteles en su Poética, la tragedia estaba compuesta por un Prólogo, que precedía la entrada del coro y que presentaba la información general de la obra; un Párodos, cantado por el coro en versos dóricos que terminan de pintar el trasfondo de la obra; unos Episodios, donde se desarrollaban los acontecimientos de la obra; un Estásimo, en donde el autor muestra sus posturas filosóficas, políticas, religiosas, artísticas, etc.; y un Éxodo, donde el protagonista admite su error y recibe su castigo.

Cuando la cultura griega cayó en manos del Imperio Romano, este adoptó su cultura, incluyendo la tragedia. Aunque no se tienen obras trágicas de los primeros años de la cultura romana, se sabe que hubo tres autores destacados: Ennius, Pacuvius y Lucius Accius. A diferencia de la tragedia griega, el coro tenía participación dentro de la acción, acompañando las situaciones presentadas. Instaurado el Imperio, resaltaron varios trágicos de los que sólo se conocen obras de dos: uno anónimo y Séneca, filósofo estoico que adaptaba obras pertenecientes a otros autores griegos. Así, su Phaedra está basada en el Hipólito de Eurípides. Una de las principales características de este autor romano es la presentación de fuertes escenas de horror y violencia.

Luego de haberse perdido durante la Edad Media, la tragedia reapareció en la cultura durante el Renacimiento gracias a los sabios bizantinos que trajeron la cultura y los textos de los antiguos griegos. Así, las formas clásicas comenzaron a ser imitadas y se escribieron tragedias en lengua vulgar. La que es probablemente la primera tragedia de esta época es Sofonisba, de Gian Giorgio Trissino. A ella le siguieron Cleopatra cautiva, de Jodelle; Medea, de Corneille y las tragedias de Racine. Prontamente, los personajes aristocráticos propios de las tragedias clásicas fueron sustituidos por personajes comunes y corrientes en la llamada tragedia burguesa. Desde entonces, la tragedia ha sufrido algunas modificaciones, como la supresión del coro y de varios de los apartes descritos por Aristóteles.

Algunos otros autores que han escrito tragedias son Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quintana, Cienfuegos, Jovellanos, Huerta, Manuel Tamayo y Baus, Francisco Martínez de la Rosa, Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno, Antonio Buero Vallejo, Federico García Lorca, Voltaire, Crebillon, Casimir Delavigne, Lemercier, D’annunzio, Metastasio, Alfieri, Ben Jonson, Shakespeare, Marlowe, Dryden, Addison, Otway, Schiller, Goethe, Grillparzer, Johannes Ewald, Héctor Azar, Sergio Magaña y Rodolfo Usigli.